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| Isla para las personas |
El principal recurso de una sociedad son las personas que la forman, y del cuidado y atenciones que presta a las mismas se puede sacar una buena radiografía de su desarrollo social y del grado de bienestar que ha alcanzado.
Como integrante del mundo desarrollado, Tenerife posee actualmente unas buenas cifras en todos los indicadores sociodemográficos, si bien es verdad que aún queda margen para la mejora y que algunos servicios deben aumentar debido al rápido crecimiento demográfico de los últimos años.
Históricamente, sin embargo, la situación no ha sido tan favorable, y el hecho de estar apoyada en la agricultura, de secano y poco capitalizada, hasta hace relativamente pocos años penalizó la evolución de los indicadores sociales. La mortalidad infantil, la escasa escolarización, la emigración, etc. han sido desde la conquista, cuestiones con las que ha convivido la sociedad tinerfeña de forma cotidiana. Afortunadamente se trata de etapas ya superadas, pero que deben tomarse en consideración si se desea acercarse a la realidad insular desde un punto de vista más completo.
Los niveles de asistencia social y sanitaria, la educación (en todos los niveles, desde la formación básica a la superior) y la evolución misma de la población y sus indicadores son los apartados dedicados al acercamiento a la realidad histórica y presente de los habitantes de la isla de Tenerife. Este conocimiento permite interpretar la evolución de los actores principales de proceso evolutivo insular y ponerla en relación con los diferentes aspectos de la geografía insular y su evolución socioeconómica analizados en este Atlas.
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