Inicio - Atlas - Isla para las personas - Población Atlas Digital de Tenerife  
Wednesday, September 8, 2010
  MENU

  BUSQUEDAS

  ATLAS DIGITAL

Categoría: Isla para las personas
Subcategoría: Población
La primitiva población de Tenerife la componían los guanches, término que se ha extendido a los aborígenes de toda Canarias, pero que realmente sólo hace referencia a los naturales de Tenerife, un pueblo al que algunos investigadores atribuyen origen norteafricano (bereber) y que en el momento de la llegada de los conquistadores sumaban unas 30.000 personas en toda la Isla.

La población, organizada en nueve reinos, llamados menceyatos, se dedicaba fundamentalmente a la agricultura del cereal, al pastoreo y a la pesca y marisqueo en los charcos litorales. También desarrollaron cierta artesanía, cuyas muestras (pieles, cerámica, etc.) han llegado hasta nuestros días.

Este sustrato demográfico prehistórico prácticamente desapareció tras finalizar la conquista de la Isla en 1496, conformando los conquistadores y grupos llegados para explotar las nuevas tierras de conquista la base de la población actual.
Ampliar foto
Si consideramos como plausible una población guanche de alrededor de 30.000 habitantes es más que probable que la mejora de los sistemas de producción agrícola y ganaderos importados por los castellanos (aumento de pastos, roturaciones, nuevos productos, etc.) favoreciese un mayor número de habitantes, sobre todo considerando que desde un inicio se establecieron provechosos cultivos de exportación que requerían abundante mano de obra (el auge de la caña de azúcar en la Isla se produce hacia principios del siglo XVI, finalizada la conquista). En general, la población no deja de aumentar en la Isla a pesar de las sucesivas crisis económicas y migratorias que periódicamente la sacuden (ciclo económico de la caña de azúcar, del vino, de la cochinilla, etc.), apoyándose en parte en por el aporte de efectivos desde el resto de islas de la provincia. Así, los datos hablan de unos 67.000 habitantes hacia 1768 (es decir el doble de la población inicial de la Isla, hito alcanzado en 272 años) y 83.381 en 1842 (densidad media de 41 hab/km2). A partir de finales del siglo XIX la población acelera su crecimiento y por primera vez supera los 100.000 habitantes en la década de 1870, llegando a principios del siglo XX a 137.302 habitantes (esta cifra supone que la población inicial de la Isla se multiplicase por 4,5 en unos 400 años, dejando una densidad media de habitantes de 67 hab/km2). Hasta este momento la dinámica de la población estaba caracterizada por las elevadas tasas de natalidad y mortalidad (especialmente infantil) y por una esperanza de vida relativamente corta motivadas por la escasez de alimentos, las duras condiciones de vida y la falta de higiene y servicios sanitarios.

Esta población se duplicará a mediados de siglo XX, es decir en tan sólo 40 años, a diferencia de los casi tres siglos que transcurrieron hasta la duplicación de la población original estimada para la Isla en el momento de la conquista. A esto contribuyó sin duda la introducción de la agricultura de exportación a gran escala en la zona sur por sus favorables condiciones climáticas y el alumbramiento, por primera vez en la historia de Tenerife el agua resulta abundante y puede ser canalizada lejos de sus áreas de extracción, de múltiples galerías y pozos, lo que no impidió una fuerte corriente migratoria, hacia Latinoamérica principalmente, la última gran emigración tinerfeña hasta la actualidad.
Ampliar foto La segunda mitad del siglo XX y los inicios del XXI han supuesto un considerable aumento demográfico y una notable mejora en las condiciones de vida de la población, con acceso a una alimentación más abundante, mejores condiciones laborales, higiénicas, de vida y de acceso a la sanidad. Todo ello ha modificado las dinámicas demográficas de Tenerife; si hasta este momento (mediados del XX) la población se caracterizaba por familias con gran número de hijos y por tanto por elevados índices de juventud (situación demográfica propia de sociedades rurales y pre-industriales), a partir del despegue económico turístico de aquellos años, la población ha tendido hacia una rápida reducción del número de hijos por familia, lo que se une al aumento de la esperanza de vida (actualmente cifrada en algo más de 74 años para los hombres y 81 años para las mujeres) para situar a las islas en un modelo demográfico moderno en el que se tiende a un envejecimiento de la sociedad (la población mayor de 65 años supone actualmente más del 12% del total de la Isla, mientras que en 1991 suponía el 9,76%. Los menores de 15 años han pasado, en el mismo periodo, del 22% al 14% del total insular). Los datos más recientes sitúan la población cerca de los 900.000 habitantes, colocándola como la Isla como la más poblada del archipiélago con más de 400 habitantes por km2.
©2008 Cabildo de Tenerife. Condiciones de uso